A los dominicanos les encanta creer que en su país hay colores que para más nadie en el mundo existen. Están acostumbrados a los contrastes y a los colores muy vivos en todo su entorno cotidiano. El “verde cotorra” o el “azul bolita” son ejemplos perfectos de cómo han hecho suyos los colores del mundo. Cualquier dominicano sabe identificar perfectamente de cuáles tonos de verde y azul se trata cuando se usan estas palabras.

En la comida criolla es donde más se puede apreciar su inigualable gusto por la estética del color y cómo con estos pueden provocar a unos ojos que contemplan y a un paladar que anticipa el  probar el auténtico sabor dominicano. 

Empecemos por la base de todo plato isleño, -el sazón criollo-, que es un gustoso sofrito de cilantro, cebolla, ajo y tomate, con un particular color rojo intenso que aromatiza y colorea las carnes, los arroces y los caldos de la República Dominicana. Un sofrito que con hierbas y vegetales que se abrazan, forman sabores que llegan directo al corazón.

En la República Dominicana no les basta con decir solo “arroz”, esta palabra siempre viene acompañada de su apellido “blanco”, son específicos porque existen muchísimas formas de preparar el arroz, tales como el Moro -ROJO- (Arroz cocinado con habichuelas rojas), Moro -NEGRO- (habichuelas negras). Además de todos los demás arroces: El Moro de guandules, arroz con vegetales, arroz -AMARILLO-, arroz con maíz, el Locrio (arroz cocinado con carne) y más. El arroz blanco es el inconfundible ingrediente primordial de “La bandera dominicana”, el plato típico por excelencia de los dominicanos y siempre viene con salsas o guisos que lo mojan y lo convierten en el arroz más versátil y transformable.

“Se come con los ojos” es precisamente el principio en el que se basa todo el arte culinario. Para los dominicanos es necesario tener un plato balanceado en sabor, pero de igual forma balanceado en la armonía del color, que se vea bonito es lo que garantiza que sea apetitoso.

Te dejo con la idea de una “carnita” guisada, en tonos marrones oscuros, entre un escabeche de ajo, cebolla roja, ajíes verdes y pimientos rojos, acompañado de un arroz blanco, bañado en salsa de carne y un guiso de habichuelas blancas, y una ensalada verde, compuesta popularmente de lechuga, repollo, tomate o pepino. Una perfecta armonía de colores y contrastes que puedes también acompañar con un refresco rojo bien “friíto”.

Visita la tierra del arroz -BLANCO-, las habichuelas -ROJAS-, el plátano -VERDE- y el refresco -ROJO- y además de mimar a tu estómago con sabores inigualables del Caribe, refresca tu vista con los platos más hermosos y coloridos que solo en -Quisqueya La Bella- podrás  encontrar.